miércoles, 29 de mayo de 2013

Disminuye la productividad del mexicano

Bueno, en las noticias me he enterado que ha disminuido la productividad en términos generales para el mexicano.

Pero realmente me pregunto, ¿de verdad ha disminuido la productividad?

En los pocos años que llevo trabajando, a veces me ha ido bien y a veces me ha ido mal, pero lo que sí he visto es una constante en el mercado de trabajo mexicano: los patrones (nacionales y extranjeros), se han vuelto cada día mas negreros, y más miserables en cuanto a salario.

Antes de la crisis del tequila, en los finales del sexenio de Salinas, el hombre común trabajaba 48 horas a la semana, 8 horas diarias. Bueno, dependiendo del turno, entraba a trabajar a las 7 de la mañana (en la industria de la construcción) y salía a las 3 de la tarde. Después fueron cambiando los horarios, de las 8 de la mañana a las 5 de la tarde de lunes a viernes y los sábados de las 8 a las 12. De aquí a unos cinco años, cambiaron de nuevo los horarios, de las 8 a las 6 de la mañana de lunes a viernes y los sábados de las 8 a la 1. Recientemente, he notado que algunos horarios los han cambiado de nuevo: ahora son de las 8 de la mañana a las 7 de la noche de lunes a viernes y los sábados de las 8 a las 2 de la tarde.

Bola de méndigos, ¿y todavía se atreven a decir que ha disminuido la productividad del mexicano? No, no ha disminuido, lo que pasa es que esos bueyes (los empresarios) no tiene llenadera, son unos buitres rapaces que están llevando al límite el agotamiento económico, físico, y espiritual del mexicano, que hay que decirlo también, se ha caracterizado por ser bien dejado y conformista del statu quo de las cosas.

Veamos: el salario mínimo actual en México es de como 250 dólares al mes en términos reales (varía según la región). Con eso nadie se mantiene, y de hecho solo muy pocos (los más miserables y los vendedores por comisión) los ganan. Solo sirve como referencia para que empresarios sin escrúpulos (99%) los cotice de este modo ante el seguro social para darles la mínima cantidad posible de prestaciones (cercanas a cero). Lo natural es que la mayoría gane en promedio unos 500 dólares al mes por 50 a 60 horas por semana (o más horas). Ese mismo salario lo ganaba el mexicano hace unos 15 años (no ha cambiado), sin embargo, su poder adquisitivo es 60% menor.

En ese periodo de tiempo, Carlos Slim se volvió el hombre más rico del mundo, junto con otros rapaces, que también son de los más ricos del mundo: Salinas Pliego, la dueña de FEMSA, Azcárraga Jean, entre otros.

Los bancos usureros (sobre todos los españoles) así como diversas tiendas (que algunas también funcionan como bancos) han exprimido al límite el poder adquisitivo del mexicano, que los tienen hasta el copete de deudas. Parece que no hay mexicano que no deba dinero a prestamistas, cajas populares, y usureros. Esas son una moderna versión de las tiendas de raya de las épocas de Don Porfirio Díaz.

Quizá yo soy una excepción a esa regla. Yo nunca compro a préstamo y ahorro siempre que puedo. Cuando necesito algo, simplemente saco de mi cuenta de cheques (no uso tarjetas de débito ni mucho menos de crédito), lo que necesite de mis ahorros, que me dan de interés una miseria. A veces no comprendo como la gente se deja engatusar con préstamos de usura, pagando varias veces el valor de una mercancía.  Por eso también digo que el mexicano tiene mucho de culpa de que patrones y banqueros se los chinguen hasta el tuétano, pareciera como si les encantara el sufrimiento y trabajar como esclavos, porque realmente muchos mexicanos trabajan como si fueran esclavos, esa es la mera verdad.

Y todavía dicen ¡ha bajado la productividad del mexicano! Pues para esos cabrones parásitos que viven de ellos, no habrá suficiente productividad que les llene sus ambiciones.
O tal vez si ha bajado la productividad, pero debido al agotamiento físico y emocional. Después de 60 horas semanales de trabajo esclavo, se ha demostrado en los estudios de ingeniería industrial que cualquier persona disminuye su productividad hasta llegar a ser plana. Incluso, alguien que trabajara 40 horas a la semana podría ser más productivo que uno que trabajara 60 después de 4 meses de trabajo. Entonces, ¿porque los patrones en México se empeñan en llevar al límite el trabajo del mexicano, a pesar de que eso disminuye su productividad y felicidad? Solo hay una razón: son unos culeros, que les hace sentir poderosos saber que no tienen trabajadores a su mando, sino esclavos. Esa es la mera neta del planeta.

La ingeniería industrial también ha demostrado que el ser humano, para ser feliz y productivo, solo puede vivir en periodos de 8 horas: 8 horas para trabajar, 8 horas para dormir, 8 horas para diversas actividades (educación, capacitación, entretenimiento). Cualquier desequilibrio causa infelicidad, enfermedad o falta de productividad. Si trabajas más de 8 horas, te enfermas (lo mismo si no trabajas: si no trabajas te vuelves psicópata o antisocial), si duermes más de 8 horas o no duermes, también te enfermas; lo mismo si no tienes pasatiempos y diversiones.

Quizá por eso en México ha aumentado tanto la tasa de suicidios y homicidios. La sociedad materialista impuesta por los grandes monopolios es una de las causas del aumento de diabetes, narcotráfico, crimen organizado, y desapego social que viven los mexicanos modernos. Fíjense: antes, en la épocas de los 50 a los 70s, los mexicanos leían más, hacían más deporte y actividades al aire libre, tenían menos deudas, trabajaban menos y eran más alegres que hoy en día. Hoy ya no salen en la noche a los cines o a bailar, trabajan mucho, tienen muchas deudas y muchos ni siquiera ganan lo suficiente para comer bien. ¿A dónde iremos a parar con estos criminales de cuello blanco, los monopolistas y grandes ricos, que explotan al mexicano?