jueves, 22 de noviembre de 2012

El regreso del fraude fiscal conocido como Teletón

Como la peste bubónica o la malaria, el Teletón llega cada año, con el fin de estafar a las personas de buena voluntad para pedirles dinero, ingresarlo a la empresa o compañía llamada Teletón y así las empresas monopólicas de México puedan deducir sus impuestos y no pagar nada a la sociedad.

Mecanismo del fraude

El mecanismo del fraude Teletón todo el mundo lo conoce. La ley les permite no pagar impuestos si las empresas o gente rica donan dinero a los pobres o causas de beneficencia. Se supone que las empresas donaran su propio dinero, de este modo seguirían pagando la misma cantidad de impuestos a la sociedad, solo que de otra manera. Pero no, ¡ahora esas empresas te piden dinero para no gastar el suyo, pero sí deducirlo para no pagar impuestos! ¡Y no tienen vergüenza ni escrúpulos para hacerlo!

Los hombres más ricos del mundo están acabando con los recursos de la humanidad

En épocas de nuestros abuelos, se trabajaba relativamente poco, se ganaba relativamente bien, se comía y vestía bien, y había gente rica, pero sin los millones exagerados que hoy tienen unas cuantas gentes.

Carlos Slim, el mexicano más rico del mundo, por ejemplo, tiene una riqueza que abarca casi todo el producto interno no petrolero del país; y sin embargo, el 80% o más de la gente en México no gana más de 500 dólares (menos de 6000 pesos al mes)

Carlos Slim es el monopolista más grande de todo México. En su haber, tiene constructoras, la red monopólica de internet y telefonía más grande de todo México (sin competencia), cableras, equipos de futbol, cementeras y no sé qué tanto más. ¿Y todavía quiere que le regale mi dinero para que no pague los impuestos que debe pagar al gobierno y a la sociedad? Está pero bien pendejo, no pienso donar ni un centavo al mugroso Teletón. No pienso dejarme engañar por la publicidad sentimentaloide con la que pretenden engatusarnos para caer en su red de estafas.

Esta clase de empresarios corruptos son como sanguijuelas o parásitos insaciables que no se cansan de chuparte la sangre, no se llenan de dinero los culeros. Desgraciadamente, como todo parásito, cuando infestan a su huésped de manera masiva terminan por matarlos, así nos matarán estos cabrones, si les permitimos hacer lo que se les antoja.

En muchos países la crisis y el desempleo acaba con la sociedad, ¡y los ricos piden ayuda para sus empresas a consta de los impuestos que pagan los pobres, y que ellos no quieren pagar!

Lo estamos viendo en directo y en vivo en España, lo vemos en Grecia, en casi toda la unión europea, México y hasta en Estados Unidos. Los banqueros corruptos malversan los fondos de los ahorradores, luego quiebran y pierden el dinero de los ahorristas y quiebran la economía nacional. Y a cambio de todo eso, ¡reciben ayuda del gobierno (del dinero de nuestros impuestos), y hasta bonos millonarios de compensación!

A la verga con todos ellos. No pienso ayudarles a evadir sus impuestos.

 

Recomendaciones para no dejarse engañar por el Teletón

1. No creas todo lo que te dicen en la televisión. La mayoría son actores. Aunque chillen las actrices, no te dejes convencer.

2. Si tu deseo de ayudar a la gente es muy grande y autentico, no tienes que “ayudar” a través del Teletón. Ayuda a una señora que se encuentre en desgracia económica, ayuda a buscar trabajo a un desempleado, dá de comer a una persona desfavorecida, enseña un oficio a otro desempleado. Para mí, esto es realmente ayudar a la gente, en lugar de dar dinero a fundaciones culeras.

3. No veas el Teletón ni lo escuches por radio. Eso es pura enajenación mental.

4. No uses Windows, usa Linux. Linux es gratis. Windows es monopolio. Otros monopolios: Televisa, Telmex, Flecha Amarilla, Grupo Carso, TV Azteca, PAN, PRI, PRD.

5. No veas televisión ese día. Mejor sal a comer fuera, lee un libro o una novela. Para que alimentar a cabrones.

6. No des dinero a los que “botean” por las calles para pedir dinero para el Teletón. La mayoría son estudiantes que no les pagan por su labor, y son obligados por sus escuelas a hacerlo “voluntariamente a fuerzas”, con el pretexto de cumplir con el servicio social no pagado.

 

Epílogo para los monopolistas de México y el mundo

Ya basta de donativos y limosnas. No queremos las miserables ayudas de empresas corruptas. Que ellos paguen sus impuestos con el dinero de sus ganancias. Ya déjense de pendejadas, de Teletones, de inventar el hilo negro para evadir sus responsabilidades. Paguen sus impuestos, cabrones.