domingo, 18 de septiembre de 2011

Prometo ya no ser tan grosero

La verdad es que me he vuelto muy grosero, pero prometo ya no serlo tanto ni decir tantas majaderías.

Cero groserías a partir de hoy.

¿Porqué soy tan grosero?

Básicamente porque siempre me encuentro con personas que no se cansan de molestarme, que si no les gusta las canciones que hago, que no se le entiende a la fonética de mis vocaloids, que si lo que digo es verdad o es mentira, que ya no escriba, que esto y que lo otro.

A la gente común y corriente, de esa que no tiene aspiraciones o sueños, le resulta difícil decir una palabra de aliento o felicitación a las demás. Sin embargo, parece que les pagaran por decir a otras personas lo tontas que son las gentes que no piensan como ellos, o no pueden ver algo bueno en el vecino porque les revienta la envidia.

Y lo peor de todo es que parece que tuvieran cuerda, no dejan de molestar y nunca se cansan de fastidiar. Si con ese empeño se pusieran a trabajar, yo creo que el mundo sería más fácil y progresista de lo que ahora es.

A todas esas personas que intentan hacerme daño (si me leen ahora), les digo: nunca doblegarán mi espíritu. Jamás. No se ha inventado todavía el arma que haga caer mi autoestima.

Por eso ignoraré a las personas que me ofenden. Ya no les voy a hacer caso. Ignoraré su existencia, ni groserías recibirán de mí. Amor y paz para todos.

 

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